Inicio Opinión PIDALAS CANTANDO

PIDALAS CANTANDO

0
0

Por: Rafael Ayala Villalobos

La otra tarde beisbolera nos estábamos acordando con Heladio del programa radiofónico que todos los sábados conducía con buen talante mi tía Tere Ayala, que en paz descanse, desde la histórica XELC canal 98 de La Piedad, cuyo eco llega hasta La Barca, Jalisco, y más allá, por ejemplo, para deleite de enamorados y celosos, ardidos y pretendientes, chicos y grandes.

“Qué fácil sería la vida si todo fuera pedir y pedir…!”, me dijo Heladio que ya se regresó a Santa Mónica. Pensé entonces que hay fechas especiales para pedir. ¿Cuáles? En Navidad, Año Nuevo y al inicio de la Pascua, cuando incluso algunos piden más huevos para seguir adelante.

Estamos cerca de la Semana Santa y del inicio de la alegría de la Resurrección de Jesús el Cristo, es decir, de la Pascua, y es dable pedir aunque no sea cantando.

¿Que qué voy a pedir? Bueno…, no un aumento de sueldo, ni una gran propiedad inmobiliaria, nada material que me atrape en la red enmarañada del tener. Prefiero…, prefiero esto:

-Que un libro me enamore.

-Reírme al menos una vez al día.

-Encontrarme gente tan buena que quisiera ser como ellos.

-Tener muchas ganas de ayudar a los demás y hacerlo.

-Recordar más a mi papá, a mi mamá y a mi tía Nena.

-Que siga ahí para mí el mismo abrazo antes de dormir y los ojos de principito que me impulsan con su “échale ganas”.

-Que mis amigas y amigos sigan siendo tan de risa franca, tan buenos nomás porque sí.

-Nunca perder en el olvido que la familia es ancla y ala.

-Felicidad para mi tribu familiar, para quienes quiero, para quienes admiro, para quienes no me quieren, para mis amigos y bienhechores, para todos.

-Que mi hermana Laura Inés se alivie pronto.

-Buen viento y buena mar para los sueños del pueblo de México, tan necesitado de concordia y de instituciones, no de caudillos, ni de rijosidades presidenciales.

-Alejar el mal humor, las inundaciones ocasionadas por el Niño que viene y la enfermedad.

– Que haya progreso compartido y paz social.

¿Es mucho pedir en Pascua?

¡Pídelas cantando!