Inicio El Terruño SE CUMPLEN HOY, 488 AÑOS DEL AVECINDAMIENTO DE LA PIEDAD

SE CUMPLEN HOY, 488 AÑOS DEL AVECINDAMIENTO DE LA PIEDAD

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Aunque los cronistas e historiadores no han podido encontrar un dato preciso que detalle en qué fecha fue fundada la ciudad de La Piedad, pues existen algunas versiones de que dicha documentación fue quemada en un incendio ocurrido en tiempos de la Revolución Mexicana, se ha tomado el día 20 de enero como la fecha en que se celebra el aniversario de su avecindamiento del cual ya  se cumplen  488 años.

El historiador Enrique Carbajal Ayala reveló que hacia 1524-1525, tiempo en que Hernán Cortés  encomendó esta región a Antón Arriaga para que “la cristianizara”, habría  asentamientos indígenas en  Cujuarato, Taquiscuareo, Ticuitaco, Aramutarillo (La Piedad) y Zaragoza; al parecer, también por los rumbos del Zoró, El Pandillo, La Esperanza y Paredones.

De acuerdo con el profesor Enrique Carbajal, en el año de 1530 Nuño de Guzmán, tuvo una estadía en esta localidad y esto dio pie a diversos sucesos de tipo social y militar, mismos que quedaron asentados en textos de la época, que por primera vez dan cuenta de la presencia de asentamientos humanos en lo que el día de hoy se conoce como La Piedad.

Antón Arriaga tuvo por lo menos tres hijas,  una de ellas casó con Juan de Brambila  y dejó  por descendientes al Capitán Don Alejandro, alcalde mayor de Zamora-Jacona  y como tal, encargado de recoger  los dineros para la fábrica de la Iglesia Catedral de Valladolid;  y a los presbíteros  y vicarios en el partido de Tlazazalca Diego, Joseph y Agustín, todos, Brambila y Arriaga que suplieron a Don Cristóbal de Luque, primer vicario en Aramutarillo, tras su deceso, hacia 1705.

Otra de las hijas de Arriaga contrajo matrimonio con el Capitán Francisco Muñoz, cuyo hijo del mismo nombre, casaría con Doña Inés de Carvajal, padres éstos de Don Diego Muñoz de Carvajal, rector de los hospitales de Santa Fe del Río y Santa Fe de la Laguna, en la década de 1650, y luego cura beneficiado en los partidos de Tiríndaro y Huaniqueo; también fueron padres de Doña Juan Muñoz de Carvajal, una de las 4as. Abuelas de Don Miguel Hidalgo y Costilla.

Entre los hijos de Doña Juana y Don Francisco Enríquez de Silva estuvo Antonio, que tomaría el segundo apellido de su madre. Casó con María de León, ellos,  con  la familia de Don Cristóbal de Luque, primer cura vicario de La Piedad, encabezan el censo de estancieros del vecino Xapacurío, hacía 1681.

Eran parientes de los Muñoz de Carvajal de Huaniqueo, los nietos de Juan Infante, encomendero de Comanja; un hijo de éste y de Doña Catalina de Samaniego, Francisco Infante Samaniego, contrajo matrimonio con hija del encomendero de Zacatlán, en Puebla, Doña Leonor de Carvajal y Tapia.

Francisco Infante Samaniego y sus hijos fueron dueños del Cerro Cabrero, al norte del Río Lerma, a un costado de Yurécuaro, desde San Miguel de  los Acahuales  hasta Marijo, al lado noreste del hoy Degollado, Jalisco. Los Acahuales habían pertenecido, al Lic. Luis Delgadillo, hijo del conquistador Francisco Delgadillo y de una hermana de Alonso de Avalos el viejo, encomendero de los Pueblos de Ávalos, allá por Colima; Delgadillo había comprado Los Acahuales al  matrimonio formado por Don Pedro de Cuevas y Doña Leonor de Carvajal y Ojeda, nieta del contador de la Nueva Galicia, Don Junan de Ojeda.

Una hermana de Francisco Infante Samaniego, Doña Mariana, mujer de Don Fernando López de Ávalos, hijo a su vez de Alonso de Ávalos, el viejo, tuvo por merced,  en 1583, El Fuerte de San Juan, “junto al Salto del Agua”, o sea el lado sur del río Lerma , entre “el Cerro Grande” y el dicho Río.

Otro hermano de Francisco Infante Samaniego y Doña Mariana, Juan, contrajo matrimonio, a su vez, con don Doña Francisca de Ávalos y Estrada de la Caballería, hija del encomendero de los “Pueblos de Ávalos” y de Doña Francisca Estrada de la Caballería, descendiente del Rey Fernando “El Católico”, que no de la Reina Isabel.

Juan Infante Samaniego y Doña Francisco de Avalos y Estrada de la Caballería encabezaron el mayorazgo creado por el encomendero de Comanja, Juan Infante, del que fue centro la hacienda de Villachuato y tierras del Partido de Pénjamo, al lado norte del Lerma y un costado de Numarán.

De  los “Pueblos de Ávalos”, María Delgadillo, contrajo matrimonio con su primo Don Joseph de Villaseñor Figueroa, nieto del encomendero de Puruándiro y Huaniqueo, Don Juan de Villaseñor Orozco, siempre en pleitos con los Infante por la posesión de Villachuato. Su hijo, Diego de Villaseñor Cervantes, contrajo nupcias con Doña Jerónima,  hija de Gonzalo de Ávalos y de Doña Juana  Gómez de Jerez. Doña Juana fue hija, a su vez,  del encomendero de Zacapu, Herán Gómez de Jerez y de Doña Ana Rodríguez, dueña de las primeras tierras que fueron núcleo de la Hacienda de Santa Ana Pacueco y encomendera de Zacapu a la muerte de Hernán.

Otra hija de Gonzalo de Ávalos y Doña Juana Gómez Rodríguez (apellidos inducidos) fue doña, Isabel, quien casó con Juan Leonel de Cervantes Carvajal, sobrino  de Diego de Villaseñor Cervantes. Juan Leonel fue hijo de Leonel de Cervantes Casáus y de Doña María de Carvajal y Tapia; y nieto del Comendador Don Leonel de Cervantes y Doña Catalina de Lara, suegros, entre otros de  Don Juan de Villaseñor Orozco,  de Juan de Cervantes Casáus y de Don Francisco de Velasco, hermano del 2º. Virrey de la Nueva España.

Don Francisco, al no tener descendencia, heredó sus bienes a Juan Leonel de Cervantes Carvajal.

Como se sabe, los comuneros del Fuerte poseen escritura (apócrifa) y dicen haber recibido ese lugar por donación del Capitán Don Gonzalo Matías Leonel de Cervantes.

Juan Infante y Doña Catalina de Samaniego tuvieron más hijos, otro de ellos fue Don Pedro Infante Samaniego, con propiedades en los vecinos partidos de Tlazazalca, Zamora-Jacona e Ixtlán.

Don Pedro se casó con Doña Isabel de Jaso y Payo, hija de uno de los conquistadores de Guanajuato, Juan de Jaso el Joven  y de Doña Isabel de Payo, quien a su vez lo fue del encomendero de Xilpacoya, allá por Hidalgo, Don Lorenzo de Payo. Este y Juan de Jaso el joven son los ascendientes de los curas que fueron de La Piedad, entre 1695 y 1743, Don Félix y Don Lucas de Jaso y Payo; así como del Alcalde Mayor, por el mismo tiempo, Don Antonio de Jaso y Payo.

También el encomendero de Chilchota, Juan de Sámano, dejó descendencia por estas tierras, su apellido dio nombre a la hoy hacienda de Quiringuicharo, que hacia 1680 todavía se conocía como la “hacienda de los Sámano”, pues los hijos y nietos de Juan emparentaron con los herederos del mayorazgo creado  por el conquistador Jerónimo  López, del que Quiringüicharo fue parte.

Doña Francisca Jerónima López de Peralta, descendiente de Jerónimo López, a la vez que del encomendero de Zacatlán, Antonio de Carvajal, fue mujer de Don Luis Miguel de Luyando y Bermeo, quién compró Quiringüicharo al Capitán Don Joseph de Villaseñor Figueroa, en la década de 1660.

La Piedad se elevó a rango de municipio el 10 de diciembre de 1831, y por ley territorial el 27 de abril de 1861 se le denomina Villa de Rivas elevándola de categoría política.

El 22 de noviembre de 1871 una vez más fue elevada a la categoría de ciudad, dándole el nombre de La Piedad de Cabadas, en honor a José María Cabadas y Dávalos, cura y benefactor del pueblo, quien vivió en esta ciudad del año de 1830 a 1835, y fue quien mandó construir el importante puente sobre el río Lerma y que también lleva su nombre, siendo este un punto vital del nutrido movimiento mercantil y agrícola.

Estimado lector, fueron todas estas gentes, su parentela, sirvientes y encomendados, quienes realmente  poblaron  esta región de La Piedad, tierra de quienes orgullosamente mestizos,  poseemos sangre indígena, mulata y europea.