Inicio General Sucesos RIESGO LATENTE DE DENGUE, ZIKA Y CHIKUNGUNYA EN ZONAS INUNDADAS

RIESGO LATENTE DE DENGUE, ZIKA Y CHIKUNGUNYA EN ZONAS INUNDADAS

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La Piedad, Mich.- Autoridades sanitarias han implementado dispositivos emergentes en los municipios de La Piedad, Penjamillo, Angamacutiro, Numarán y Yurécuaro, donde el río Lerma han inundado terrenos parcelarios y solares urbanos para evitar la proliferación de moscos que transmiten el Dengue, Zika y Chikungunya; dichas acciones son replicadas en el vecino estado de Guanajuato.

Y es que, en zonas urbanas de La Piedad, Numarán, Yurécuaro, así como en Santa Ana Pacueco, el agua del Lerma se encuentra estancada y esto representa un altísimo riesgo para la proliferación del mosco Aedes Aegipty, responsable de transmitir tales enfermedades a los humanos.

De acuerdo con información de la Secretaría de Salud, al inicio de la segunda quincena de septiembre, en el estado de Michoacán se tenían mil 43 probables casos de dengue, de los cuales, 103 fueron confirmados y tres de ellos presentan signos de alarma.

La dependencia federal indicó que una persona ha muerto por esta causa y que el mayor número de casos se concentra en los municipios de Yurécuaro, donde se han registrado 47 casos, mientras que en los municipios de Tanhuato, La Piedad, Numarán y Penjamillo han comenzado a surgir brotes sospechosos de Dengue.

En Numarán, el personal del Centro de Saludo se está respaldando con alumnos del Colegio de Bachilleres para realizar acciones de descacharrización en las viviendas cercanas al río Lerma, mientras que personal de la Jurisdicción Sanitaria 6 realiza trabajos de fumigación.

En Santa Ana y La Piedad, personal del área de vectores ha estado recorriendo las zonas inundadas para realizar diferentes acciones tendientes a evitar que prolifere el mosco, además de concientizar a la población sobre las medidas de prevención.

Para prevenir esta enfermedad causada por la picadura del mosquito Aedes aegypti, las autoridades de salud recomiendan:

1.- Ordenar y mantener limpia la casa, realizando revisiones, por lo menos cada siete días, en sitios donde pudiera haber criaderos.

2.- No dejar recipientes inservibles en patios o azoteas donde pueda acumularse el agua.

3.- Mantener boca abajo los recipientes servibles que no se estén utilizando para que no acumulen agua.