Inicio General MERCADOS MUNICIPALES, VULNERABLES A CALAMIDADES

MERCADOS MUNICIPALES, VULNERABLES A CALAMIDADES

194
Compartir

La Piedad, Mich. – Una contingencia con resultados catastróficos puede llegar a ocurrir en cualquier momento en la ciudad, sobre todo en los centros de alta concentración de personas, donde se incurre en diversas irregularidades que ponen en riesgo la integridad física de los ciudadanos al no asumirse una cultura de protección.

Y es que, tan sólo en los mercados públicos de la localidad existen condiciones de alta vulnerabilidad a diferentes fenómenos perturbadores como pueden ser explosiones, incendios derivados de la falta de mantenimiento a las instalaciones de gas licuado de petróleo.

A decir de Juan Gabriel Núñez Naranjo, en la azotea del mercado municipal “Gildardo Magaña” existen 32 tanques estacionarios de gas, de diferentes dimensiones, de los cuales la gran mayoría ya cumplió el periodo de vida útil que marca la norma en la materia, que es de 10 años.

Esa situación, entre otras más, han sido notificadas desde principios de éste año a las autoridades municipales, así como a la asociación de locatarios, pero éstos han mostrado apatía a dar solución a dicha problema que puede representar un riesgo potencial.

En la parte alta del mismo inmueble se encuentran instalaciones de electricidad en mal estado, cables “pelones” y estructuras “hechizas” que pueden provocar un corto circuito, que a su vez se convierta en el detonante de un incendio o conflagración.

En el caso del mercado de Abastos, el líder de la asociación de locatarios “Doce de Octubre”, José María Espinoza Acosta, proporcionó a este medio informativo una copia del dictamen que realizó la Unidad Municipal de Protección Civil en el que se señala una gran cantidad de irregularidades que convierten al lugar en vulnerable a diferentes fenómenos.

“Se ha solicitado el apoyo de las autoridades municipales y no ha existido una respuesta para solucionar algunas de las situaciones que se señalan en el dictamen. Existen algunas cosas que los locatarios deben atender, pero también hay una respuesta muy apática. No quieren comprar extintores, no tienen botiquines, efectúan maniobras indebidas. Es una cuestión de cultura a la que los ciudadanos no estamos acostumbrados”, señaló.

Hay en La Piedad 70 talleres familiares que utilizan solventes inflamables para elaboración de zapatos y balones; más de 50 panaderías que operan como negocios familiares en naves no industriales; cerca de 350 carnicerías, restaurantes, fondas y expendios de comida que usan a diario el gas LP sin cumplir con las medidas de prevención adecuadas.

Cientos o tal vez miles de tanques estacionarios en las azoteas de casas y negocios que han cumplido su vida útil y que pueden presentar fugas en cualquier momento.

Existen también dos compañías distribuidoras de gas asentadas oficialmente en la ciudad y que medianamente cumplen con la normatividad vigente. Pero hay otras 10 empresas que vienen de Guanajuato o Jalisco a ofertar cilindros en pésimo estado físico y que además de ser una competencia desleal, no garantizan la calidad del producto que ofrecen.