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LO QUE DICEN LAS MALAS LENGUAS

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Dicen las malas lenguas que el desempeño como regidora de Laura Elena Valadez ha ido empeorando con medida que transcurre el tiempo:  al inicio era la que hablaba solo para decir frases como “qué bueno que mi compadre es el presidente” y “lo que pasa es que todos son malos y no ven todo lo bueno que hace mi compadre”. Sí, hay que reconocerlo, una que otra vez tenía algún chispazo de coherencia y esgrimía argumentos que servían para abrir más el abismo entre panistas y priistas, pero sin que eso representara un beneficio para la ciudadanía.

Ahora, pone pretextos para acudir a los eventos. Participa muy poco en las tareas de las comisiones a las que pertenece; se deja llevar por la grilla interior que mantiene dividida a la fracción del tricolor y hasta ha tenido la puntada de poner un negocio con venta de alcohol ¡sin tener la licencia municipal!

“Al fin, soy comadre de mi compadre”, pensó, pero sin contar con que le caerían los inspectores de Reglamentos a cerrarle el changarro, obligándola a cumplir como todo ciudadano. ¿Será que ya se le olvidaron las buenas y finas costumbres?

Dicen las malas lenguas que a Carlos Estrada, director de Promoción Económica ya ninguno de los empresarios locales quiere recibirlo en su oficina pues las veces que ha acudido a ellos no ha sido capaz de presentar una idea concreta o en los formatos adecuados y anda entregando hojas sueltas sin ni siquiera un folder color crema.

Recientemente fue comisionado para buscar la inversión de la iniciativa privada de la localidad para pagar el proyecto técnico para la construcción del aeropuerto (Sí, el mismo que el Gobernador Silvano Aureoles prometió realizar y que ni siquiera se ha comenzado) y en algunos casos ya ni siquiera se atrevió a tocar puertas y en otros las encontró cerradas, en las que solo se escuchaba la frase: “díganle que no estoy”.

¿Será que sigue creyendo que los mejores negocios se establecen en los antros y centros botaneros? ¿Aeropuerto en La Piedad? No, ya no.

Dicen las malas lenguas que ahora que Sandra Areli Ávila dejó la coordinación del Instituto de la Mujer han surgido varios personajes que pelean ese puesto para sus descendientes. Sin embargo se menciona que Anita Beatriz Hernández Cabrera, la encargada del departamento jurídico estaba preparándose ya para recibir la jefatura de la dependencia con el aval del presidente Juan Manuel Estrada, pero metió la mano Alicia Ojeda Pérez y echó a perder esta posibilidad. ¿Qué hizo? Decir que ella era la madrina política. Así, pos no.

Dicen las malas lenguas que otro que descompone todo aquello donde asoma los bigotes, es el síndico Nicolás Hermosillo García, quien tuvo la posibilidad de encabezar un liderazgo en la política interna del municipio, pero prefirió ejercer de tiempo completo su papel de migrante digital y con celular en mano, un plan de datos pagado del erario y una asesoría básica del uso y significado de cada emoji, salió a pelear con cuanto pelao se encontró en ese universo llamado feisbuc. Ya le dijo “vaca gorda” a un ciudadano, insultó a otros más. Prometió mil cosas que no ha podido cumplir, pero con el cinismo más grande del mundo responde “las palabras se las lleva el tiempo”. ¡Decepcionante!

Dicen las malas lenguas que estaba programada una reunión importante entre funcionarios de primer nivel del Gobierno federal y estatal con líderes de la iniciativa privada de la localidad, en la que se estarían tocando asuntos de gran relevancia en torno al proceso electoral que se avecina y buscando perfilar a algunos personajes que pretenden la Presidencia de la República. Tuvo que cancelarse hasta nuevo aviso, debido a la ocurrencia del terremoto.

El pretexto era la inauguración del laboratorio multifuncional y la puesta en marcha del laboratorio de idiomas entre algunas otras obras realizadas en el Instituto Tecnológico de La Piedad. Quien encabezaría la reunión sería Salvador Jara Guerrero, ex Gobernador de Michoacán y actual Subsecretario de Educación Superior de la federación. La intención era tirar línea y buscar respaldo tanto moral como económico de los líderes de la zona.

Al evento oficial estaba invitado también el Gobernador Silvano Aureoles, aunque no así a la reunión privada. ¿Por qué? No sé. ¿Qué no ven que era secreta?

 Dicen las malas lenguas que el pastor de las ovejas que aún quedan en el Partido Acción Nacional ya les advirtió que ni sueñen con planillas de unidad, con un proceso democrático, una elección interna o algún otro método tradicional para buscar al hombre o mujer más idóneos que pueda hacer un papel digno como candidato a la presidencia municipal de La Piedad o cualquier otro municipio.

Será a través de designación (dedazo le llamaban ellos mismos y se burlaban del PRI) y habrá que aguantar cómo se den las negociaciones en la cúpula pues tienen compromisos que cumplir con el PRD y el Partido Verde, con quien se conformará la alianza “Todos contra el PRI” en Michoacán.

Lejos queda la posibilidad de que el grupo denominado “Yo y mis hermanos” (los Hidalgo Gallardo y los Caratachea Sánchez) que actualmente mueve los hilos en el Comité Municipal del PAN pueda seguir heredando regidurías.  A menos qué…

 Dicen las malas lenguas que ya que hablamos de los panistas y su afán obsesivo de ganar la presidencia, a costa de lo que sea, con quien sea y como sea, las opciones para encabezar dicho proyecto van siendo cada vez menos. Y es que a Gustavo López ya le dijeron que no, Arturo Torres ya se aplacó, César Oceguera es feliz haciendo produciendo pastillitas de “no te encabrones”, por lo que solo quedan Samuel Hidalgo y Alejandro Espinoza (GULP, nomás de pensarlo hasta me tragué el chicle).

Ellos creen que a través de una encuesta podrán definir quién es el mejor posicionado, pero pues está camión así. Samuel es más conocido por estar en el ambiente político desde hace muchos años y permanecer en el terruño dirigiendo la Secretaría de Numarán, mientras que Alejandro se fue de la ciudad y ni los chiquillos con los que jugaba matatena en la esquina de Madero y Matamoros lo recuerdan.

Es necesario decir que el primero tiene muchos aspectos negativos en su contra y tarde o temprano le van a sacar el tema aquel de haber sido quien encabezó, siendo regidor, la puntada de aumentarse el salario hasta en un 40 por ciento, apenas un mes de haber tomado posesión del cargo. Y aunque pidió disculpas y ensayó uno que otro lagrimeo, desde ese momento se le señaló como el culpable de la fractura en toda la estructura panista dentro del municipio.

Ambos, al hablar con la gente de la que reclaman el apoyo, argumentan estar dispuestos a ceder lo necesario para integrar una planilla con los mejores perfiles de los partidos que conformarán la alianza. Incluso afirman que podrían buscar a los miembros del ayuntamiento entre la sociedad civil. Yo les digo, aguas: si le dan chanche a los ciudadanos, hay 99 mil piedadenses con mejor perfil que el suyo.

 Dicen las malas lenguas que un mes después de haber dado inicio el ciclo escolar 2017-2018, miles de niños de nivel básico no han podido tener clases como debe ser, pues los libros de texto gratuito que se supone debieron haber sido entregados desde el primer día no han llegado a manos de los estudiantes.

Y hay casos, como en la colonia Santa Fe, donde a los padres de familia se les ha exigido el pago de 200 pesos a cambio del paquete de libros. ¿Será que el encargado de Servicios Regionales, Rafael Ayala Villalobos, se encuentra más preocupado por convertir a José Eduardo Torres en un producto comercializable políticamente antes que en atender su deber?

Dicen las malas lenguas que el Gobierno del estado armó un teatro con personal de la Secretaría de Salud y mandó llamar a elementos de todas las jurisdicciones sanitarias para conformar brigadas y mandarlas a prestar asistencia médica a los damnificados del estado de Morelos. A los designados a esa tarea los concentraron en un hotel de Morelia y ahí estuvieron un día entero esperando instrucciones y sin hacer nada.

Luego, cuando se realizaron los ajustes en la agenda del Gober Silvano Aureoles, se les dio a cada uno un frasquito con jalea “Moco de Gorila” pa’ que nadie fuera a salir con los pelos parados en las fotos y videos que se mandarían a la prensa nacional y estatal. “Sale la caravana de ayuda” decían los titulares en los periódicos al día siguiente. ¿Pero que creen? Resulta que en cuanto se acabó el evento, a los brigadistas les dijeron que no la hicieran de emoción y que se regresara cada quien a su casa pues no había dinero para andar gastándolo en esas cosas. (Sí, yo también lo dije: hijos de su…)

Dicen las malas lenguas que Alberto Guzmán Reyes, Gonzalo Cano Higuera y Juan Manuel Estrada Medina, que conforman la tripleta ruda de “Los Tres Alegres Compadres” y que enmascarados luchan como “El Acomedido”, “El Incomodo” y “El Acomodado” se sintieron con derecho de reclamar por qué ya no salen en esta columna.

Debo decirles que no es por falta de méritos, lo que falta es tiempo pues lo que hacen como juntos no vale más de 100 palabras y ya van 82.