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LO QUE DICEN LAS MALAS LENGUAS

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Dicen Las Malas Lenguas que la política adoptada por el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador dejó sin poder de operación a todos los “gestores”, “asesores” y “coyotes” que había en la Cámara Diputados y que pululaban al interior de los Comités Estatales de cada partido ofreciendo sus servicios a las diferentes municipalidades afines a su organismo político.

Ahí ya salieron bailando muchos personajes de la política estatal y regional. Las otras víctimas de esta medida son los diputados que pedían su “mochada” para etiquetar recursos a los ayuntamientos, siendo Marko Cortés, Erandi Bermúdez, Luis Alberto Villarreal y los allegados a Ricardo Anaya los llamados “Reyes del Moche” junto con Ernesto Núñez.

Vergonzoso debería ser para los panistas el saber que la mayoría de los diputados que han sido señalados por pedir moches a los alcaldes son los que pertenecen a este organismo político, que presume estar conformado por gente de alta calidad moral. ¡La manga qué!

Dicen Las Malas Lenguas que ahora que no hay dinero de la federación para la ejecución de obras, los gobiernos municipales deben implementar políticas para eficientar los recursos humanos, económicos y materias con que cuentan, pero no vemos, en La Piedad plan alguno de austeridad.

Las ocasiones en que a Alejandro Espinoza se le ha cuestionado al respecto, señala que se han tenido ahorros importantes en gastos de telefonía y menciona algunos ajustes salariales, pero sin entrar en detalles (nomás dice que le bajaron el sueldo a Juan Andrés Rodríguez Ramírez, en relación a lo que ganaba el secretario técnico anterior).

El alcalde piedadense se verá en la misma situación que su antecesor Juan Manuel Estrada Medina: sin recursos para grandes obras, pero dependerá de él y de su equipo administrar de mejor manera lo que tenga a su alcance y eficientar los servicios que prestan dependencias como Desarrollo Social, DIF municipal, Instituto de la Mujer, Instituto de la Juventud, Seguridad Pública, Transito y aquellas que tienen contacto directo con los ciudadanos.

Un pueblo con baches, con basura en las calles, con barrios completos en oscuridad, con inseguridad, con jóvenes en el vicio y con violencia hacia las mujeres, ninguno de nosotros lo quiere seguir viendo. En César Oceguera, Brenda Orozco, Claudia Eugenia Buenrostro, Rigoberto Romero, Aurelio Melchor y Ramón Romero está la gran oportunidad de cambiar esta triste, pero muy real, historia. ¡Aplíquense! 

Dicen Las Malas Lenguas que, si ya el presidente Alejandro Espinoza decidió no reducir los salarios de los funcionarios de La Piedad, debe exigir de manera muy puntual a cada uno de ellos que cumpla con las obligaciones propias de su cargo.

Estamos de acuerdo en que una persona que dé buenos resultados debe tener también una buena remuneración, pero ahí es donde la puerca torció el rabo, porque muchos de ellos no desquitan lo que están ganando.

Los piedadenses tenemos que lidiar con un director de Cultura como Antonio Estrada Dávalos, que hasta ahora lo único que ha demostrado es que llegó al cargo por ser tío político de Juan Carlos Guzmán Ruiz, director de Promoción Económica, quien tampoco es una lumbrera que digamos y no se distingue por ser muy hacendoso.

El otro recomendado e improductivo de la administración es Felipe de Jesús Sánchez Pérez (llegó a la regiduría como suplente de Samuel Hidalgo y por imposición de su primo José Manuel Hinojosa, ex líder del panismo michoacano). En cuatro meses no se ha dado cuenta del peso que tiene en el cabildo y prefiere nadar de muertito, hablar lo menos indispensable y rara vez se le ve por las oficinas atendiendo a los ciudadanos. La improductividad, señores, también es corrupción.

 Dicen Las Malas Lenguas que Hugo Anaya Ávila, diputado local por el distrito de La Piedad ya incumplió una de sus promesas de campaña: allá por el mes de mayo decía en diversas entrevistas que no votaría jamás a favor de una iniciativa que afectara la economía y el bienestar de los ciudadanos, pero a finales del mes de diciembre aprobó la ley de ingresos que contempla siete impuestos nuevos, además de incrementos en algunos que ya existían.

Debemos recordar que el ex alcalde de La Piedad fue candidato del PRD a la diputación local y no del partido del cual emanó, por lo que no sabemos si recibió línea desde la oficina del Gobernador Silvano Aureoles.

¿Será que pensó, como dijo haberlo hecho en su momento Arturo Torres al aprobar la tarifa del 16 por ciento del IVA, que esto es lo mejor para los ciudadanos?

Dicen Las Malas Lenguas que varios personajes de la política estatal eran repudiados por  gandallas y oportunistas cuando militaban en el PRD, pero al sumarse a las filas de Morena se transformaron en incongruentes y hasta ridículos.

¿De qué otra manera se puede calificar lo que han hecho Alfredo Ramírez Bedolla, Cristina Portillo, Fermín Bernabé, Sergio Báez, Antonio Madriz, Carmen Salas y Brenda Fraga? Incongruentes porque se presentan, muy a menudo, a ofrecer conferencias de prensa y charlas con diferentes asociaciones para hablar de austeridad y disciplina financiera, pero lo hacen en exclusivos restaurantes donde se ofertan lujosos platillos, cuyos precios están muy lejos del alcance de los ciudadanos de a pie.

Debemos recordar que algunos de ellos, como Cristina Portillo, Alfredo Ramírez y Sergio Báez ante las cámaras y micrófonos, pidieron la reducción de salarios a los legisladores, pero en lo privado movieron cielo, mar y tierra para que esto no ocurriera.

¿Qué por qué los llamamos ridículos? Porque ya dijimos que prefieren no usar los salones públicos del Congreso para sus reuniones y utilizan restaurantes caros, exigen los mejores lugares, piden la contraseña del guay fai, maltratan a los meseros y luego simplemente se van sin pagar la cuenta.

Dicen Las Malas Lenguas que los empresarios que se dedican a la venta de combustible dicen estar al borde del colapso, debido no solo al desabasto que se ha agudizado en los últimos días, sino a la rampante ola de corrupción en todas y cada una de las dependencias federales.

Como ya se sabe, el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, ordenó suspender el flujo de combustible a través de los ductos subterráneos de la región de Salamanca para frenar las “ordeñas” de las tuberías por parte de grupos delictivos, en los que están involucrados funcionarios de PEMEX y hasta policías, según denunció.

Fácil fue suponer que la gasolina podría repartirse en pipas, pero el sindicato de PEMEX no permite que los gasolineros tengan sus propias unidades y cada uno de los operadores de las maquinarias que suministran el carburante piden “una comisión”, lo mismo que los choferes que lo transportan y hasta los supervisores.

Con o sin motivo llega el personal de PROFECO y pide 6 mil pesos para cada uno de los inspectores (independientemente del resultado de las revisiones) otro tanto para el supervisor y el doble para el jefe de Morelia que no pudo venir. Luego llega la Secretaría del Trabajo y Previsión Social exigiendo que los despachadores tengan capacitación en operaciones específicas, primeros auxilios, combate de incendios y relaciones públicas, los capacitadores deben ser los mismos que diga la STPS, pero de todos modos hay que darles una “ayuda” a los inspectores. Después vienen los del IMSS, de la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía por su mochada y hasta jefes policiacos a cobrar protección.

A esto le agregamos que el Gobierno del estado ha ido pidiendo crédito en diferentes gasolineras y a varias les debe ya más de dos años. ¿Alguien quiere preguntar por qué tenemos en La Piedad la gasolina más cara del país?

Dicen Las Malas Lenguas que los últimos 10 días hemos estado, en dos ocasiones, a punto de alcanzar los grados de contaminación requeridos para que se declare una contingencia ambiental por la mala calidad del aire.

También dicen las Malas Lenguas que en el mes de diciembre se rebasó fácilmente la cifra de 100 incendios de pastizales y lotes baldíos en la ciudad.

Las Malas Lenguas dicen –además- que tan solo el 1 de enero del año nuevo en La Piedad se generaron 220 toneladas de basura y que actualmente se están produciendo 180 toneladas de desechos sólidos por día, y que la mayoría se queda en las calles.

Las mismas y maliciosas Malas Lenguas dicen que existe una comisión de regidores que se encarga de los asuntos de ecología y que está integrada por Gloria Rizo, Carmen López e Hidelisa Abarca.

Igualmente, esas Malas Lenguas dicen que hay una coordinadora de Ecología que se llama Tatiana Ayala Aviña.

Lo que no nos dicen esas Malas Lenguas es qué diantres están haciendo estas personas para solucionar los problemas que se mencionan (entre las cuatro ganan más de 150 mil pesos mensuales). Creemos que ni se dan cuenta.

Dicen las Malas Lenguas que tenemos una diputada federal, pero la neta creo que es puro chisme, porque si la tuviéramos ya la habríamos visto.