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LO QUE DICEN LAS MALAS LENGUAS

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Dicen las malas lenguas que a medida que avanza el proceso electoral en La Piedad, los ciudadanos nos sentimos decepcionados de la falta de propuestas por parte de los cinco candidatos.

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Gabriel Bernal propone reactivar la economía regional construyendo un teleférico en el Cerro Grande. Jonathan Bañales quiere educar a los piedadenses para que ya no escuchen reggaetón en los camiones del transporte público. Alejandro Espinoza dice que obligará a los regidores a trabajar. Ramón Maya ni propuesta tiene, solo repite insistentemente que construirá un mercado de abastos. Juan Manuel Estrada basa su oferta en “hacer ora sí lo que no alcanzamos a hacer”.

Y de imagen mejor ni hablemos: da pena ver a los panistas utilizando a las personas de la tercera edad para sus promocionales. De verdad, ¿no pudieron tener una mejor idea?

 

Dicen las malas lenguas que en días pasados circuló en las redes sociales una serie de fotografías en las que supuestamente se demostraba que José Eduardo Torres, presidente del PRD en La Piedad estaba pagando mil pesos por cada credencial de elector que le entregaran.

La acusación ha sido reforzada por algunas declaraciones de Ramón Maya y una publicación melodramática de Gloria Cendejas, candidata a la sindicatura municipal por Morena. Sin embargo, ante la autoridad electoral, es decir el IEM, nadie ha presentado evidencia alguna.

José Eduardo Torres es candidato a regidor en la planilla de Alex Espinoza y se dice de él que ha estado recibiendo grandes sumas de dinero de parte del Gobernador Silvano Aureoles y que los recursos son para pagarle a las personas que trabajan operativamente en la campaña. El problema, nos explicaron, es que a cada persona le descuenta una “comisión” que va para sus bolsillos.

Tampoco de esto hay evidencias, pero son algunos de los argumentos que se están usando por parte de los equipos de candidatos opositores, a quienes debemos exigirles también que actúen cívicamente y presenten formalmente las denuncias que corresponden.

Ah, por cierto, José Eduardo es funcionario estatal y hace funciones de coordinador regional y enlace entre las distintas dependencias y la Secretaría de Gobernación. ¿No tendría que haber renunciado a su cargo antes de ser candidato? ¿Ética y legalmente hablando, puede ser presidente de un organismo político, funcionario y candidato al mismo tiempo?

 

Dicen las malas lenguas que en el interior del PRI suceden cosas graves. Rosenda Rodríguez Ayala, candidata a la sindicatura en la planilla de Juan Manuel Estrada ha decidido ya no hacer campaña con él y sumarse a los trabajos de proselitismo que realiza Alicia Ojeda en su lucha por obtener la diputación local, con ello el distanciamiento con el equipo de Adriana Hernández es cada vez más grande.

No es que el inge sea una mala persona, lo que pasa es que no se deja ayudar y ya no escucha ni los consejos de sus compadres, por lo que ahora solamente le queda un minúsculo grupo de respaldo que lo representan Crisanto Loeza, Yelitza Téllez, Alejandro Saldaña y Estefanía Espinoza.

Lastimosa es también la participación de Erwin Montaño como porrista oficial, que en su afán de engrandecer a su amo lo vuelve vulnerable a las críticas por parte de los cibernautas. El daño está hecho.

 

Dicen las malas lenguas que ahora que Daniel Zarate se ha ausentado de su cargo para buscar la presidencia municipal de Numarán, el síndico Juan Arízaga ha tenido que multiplicarse para salir avante con la gran cantidad de problemas que hay al interior del Gobierno municipal, sobre todo en los temas que tienen que ver con la Secretaría del Ayuntamiento, donde Samuel Hidalgo dejó un verdadero desmadre (le busqué y no encontré un calificativo que definiera mejor la situación).

Los problemas heredados por el panista piedadense van desde asuntos legales que no se atendieron en su oportunidad y que complican la situación financiera del municipio, graves problemas al interior del cabildo generados por la cizaña que sembró entre algunos regidores, negociaciones por debajo del agua con proveedores de servicios y hasta se dio el lujo de grillar a su propio jefe (Daniel Zarate) para que en el cabildo se tomaran decisiones distintas a las que impulsaba el alcalde.

El problema es que gane quien gane en la próxima elección, lo tendremos como regidor en el Ayuntamiento de La Piedad donde ya demostró anteriormente su voracidad. ¡Sálvese quien pueda!

 

Dicen las malas lenguas que en los municipios ya se sabe que hay candidatos a regidores que tienen asegurada una posición en los nuevos ayuntamientos y ya sueñan con que llegue la primera quincena de septiembre para cobrar jugosos salarios por hacer prácticamente nada. Lo que no han tomado en consideración es que en Michoacán la mayoría de los gobiernos municipales recibirá las arcas vacías.

Por un lado, la irresponsabilidad del Gobierno de Silvano Aureoles al malgastar los recursos públicos en una campaña fallida de autopromoción y al no entregar oportunamente los recursos que le corresponden a cada municipio y por otro, lo que casi siempre sucede: los funcionarios salientes se llevan cada hoja de papel de las oficinas, cada vale de gasolina, cada centavo que pueda existir en la tesorería.

Se suponía que, desde el año pasado, por el tema de las elecciones, los recursos de la federación y del estado estarían siendo visibles en grandes obras y programas sociales, pero nada sucedió. Así que, en la gran mayoría de casos, a los nuevos ediles les tocará administrar la pobreza y convertirse en la imagen de la desilusión.

 

Dicen las malas lenguas que, en días pasados, la regidora Yelitza Téllez Hernández presentó, de manera indebida, la propuesta para que le sea donado un terreno del Gobierno municipal al Cuerpo de Bomberos, Rescate y Salvamento de La Piedad que dirige Gabriel Aguirre de la Paz, candidato original de Morena para la presidencia municipal.

Tal propuesta causó el descontento de los más de 200 voluntarios de las otras corporaciones de emergencia, como es el caso de Radio Auxilio, Protección Civil, Bomberos y hasta la Cruz Roja, a quienes la actual administración municipal les ha disminuido los apoyos para combustible y personal operativo.

El descontento no viene por el lado económico, sino por el trasfondo político que el asunto tiene, pues en los días previos a dicha sesión de cabildo apareció en Facebook una fotografía de Aguirre de la Paz con algunos familiares que integran el voluntariado de la corporación, respaldando la candidatura de Juan Manuel Estrada. En la imagen también aparece la impopular regidora.

El asunto fue turnado a comisiones para su análisis y aprobación o rechazo, según convenga. A decir de otros regidores, hay varios factores que hacen casi imposible que el asunto tenga un dictamen positivo. Algunos ya sopesan el efecto mediático de esta negociación: “candidato de Morena se une a proyecto priista”

 

Dicen las malas lenguas que, en días pasados, en el programa Mesa de Cuatro fue entrevistado Ramón Maya Morales, candidato de Morena a la presidencia municipal quien habló acerca del tiempo en que le tocó gobernar a los piedadenses y salió a relucir un tema bastante delicado pero que nadie le ha dado el seguimiento adecuado.

Señaló que, en aquel ejercicio, el Gobierno que él encabezaba se creó un fideicomiso para comprar 90 hectáreas de un terreno situado en las inmediaciones de Paredones, cercano a la carretera que conduce hacia Zamora. Ahí sería construido el Parque Industrial de La Piedad y a los empresarios locales, al Gobierno del estado y al municipio les correspondía pagar, de manera equitativa, dicho predio.

Según Ramón Maya él ordenó que se pagara la parte correspondiente al Gobierno municipal y se depositó el recurso (no dijo cuánto) ante un notario público, pero el Gobierno del Estado y tampoco los empresarios no cumplieron con su parte.

Se desconoce que sucedió después, dado que en el padrón de bienes municipales no aparece ningún rastro de dicho terreno ni documento alguno que pueda demostrar qué pasó con el recurso invertido. ¿Así cuantas propiedades, vehículos, terrenos, dinero de programas, habrán ido a parar en los bolsillos de presidentes, tesoreros, regidores y directores de primer nivel?

 

Dicen las malas lenguas que el conflicto entre Trino Melgoza, presidente del Club Reboceros de La Piedad y el patronato encabezado por Luis Gonzáles Bribiesca y Javier Rincón ha evidenciado una situación por demás lamentable: se perdió ya la franquicia propiedad del Municipio de La Piedad. ¿Qué respuesta nos dará de este asunto, Nicolás Hermosillo, aquel que presume ser el justo guardián de los bienes del municipio?

 

Dicen las malas lenguas que a pesar de que hay 7 candidatos registrados para la diputación local, solamente dos, Hugo Anaya y Alicia Ojeda, andan trabajando para conquistar el voto de los ciudadanos. Sin embargo, las encuestas señalan que el grueso de los electores estaría brindándole el sufragio al candidato de Morena, aún y cuando la mayoría de los votantes no sepan quién es y qué es lo que pretende hacer en materia legislativa.

Esta situación se repite en cada uno de los municipios del distrito y hemos leído que también en otros estados. Los candidatos de Morena están esperando que del cielo les caiga la gracia de Andrés Manuel y que llene las urnas de votos a su favor.

¿Será que es tan grande la influencia de Andrés Manuel López Obrador para hacer ganar candidatos locales que ni siquiera han salido un día a la calle? ¿Será que los morenistas no se han puesto a pensar que las candidaturas se ganan con votos, no con encuestas ni publicaciones en el feis, que la suma de sufragios se construye de abajo hacia arriba y que tarde o temprano tendrán que ponerse a trabajar?

 

 

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