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LO QUE DICEN LAS MALAS LENGUAS

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 Dicen las malas lenguas que, de unos días a la fecha, todos los partidos políticos se han vuelto los defensores sociales por antonomasia, pero en los dos años anteriores los sujetos que representan estos organismos ni siquiera fueron buenos para agarrar una franela y darle un trapazo al escritorio de la oficina de su comité, si es que tienen, mucho menos para escuchar por lo menos a algún ciudadano.

Nos encontramos con que el Partido del Trabajo no tiene siquiera quien lo represente, muchos refieren en esa posición a Nancy Basurto, pero al parecer ya nada tiene que ver ya en ese asunto y quien mueve los hilos es el eterno líder estatal Reginaldo Sandoval, de muy cortos alcances. El Partido Verde, de la noche a la mañana se reconstruyó y ya tiene su nuevo Comité Municipal en el que destaca el liderazgo (¿?) de Bárbara Rizo (priista “de hueso colorado y casada con la ideología tricolor, hasta hace apenas unos días), quien debe darse prisa para aprenderse el código de ética y estatutos que rigen a los “verdes”.

Del Partido Encuentro Social ni los aspirantes a las candidaturas de la alianza “Juntos Haremos Historia” saben decir quién es el representante, a lo más que llegan a decir es que se trata de “un muchacho que su papá tiene un taller ahí por la tienda La Marina, en un callejoncito que no recuerdo el nombre”.

Es inconcebible que estas entidades políticas están apenas queriendo hacer la tarea cuando ya está empezado el proceso electoral. Aunque el resto no se queda atrás, en Acción Nacional tienen más de 22 días poniéndose de acuerdo para ver cuál de los tres integrantes del cuarteto de “Los Cinco Sobrevivientes a Arturo” es el indicado para dar la cara ante los medios de comunicación e informar que ya hubo cambios en algunas de las carteras (no confundir con billeteras) del comité.

En el PRI, apenas hace unos días a Ricardo Hernández le cayó el 20 de que tiene que hacer la chamba que en 6 años no quiso, no pudo y no supo hacer Licha Ojeda: llamar a las bases y hacerles sentir que son parte de un mismo equipo. Sin embargo, las organizaciones como la CTM, la CROC, el FJR, OmniPri, Movimiento Territorial, Fundación Colosio, Fundación Eduardo Villaseñor y la CNC ya ni recuerdan el significado de la palabra priista.

¿Y el PRD?… echando trancazos entre ellos mismos. Así es, así ha sido y así será.

 

Dicen las malas lenguas que hace unas cuantas semanas que no vemos a Nicolás Hermosillo en escena y su ausencia se sintió tanto que hasta fue necesario incluir en las planas de algunos periódicos un escándalo de modelos acosadas por productores de cine, pa poder darles a los lectores algo que comentar durante las tardes caguameras.

Ahora sabemos que el silencio del síndico tiene que ver con la negociación a la que llegó con el presidente Juan Manuel Estrada, la cual, nos dicen ocurrió en los siguientes términos: Niko se esconde, no habla con la prensa y no protagoniza ningún escándalo de aquí hasta finales de septiembre a cambio de la primera regiduría en la planilla del Inge. No había ni que pensarle, esa oferta no se podía rechazar.

 

Dicen las malas lenguas que en las filas del Partido Acción Nacional se recurrió a una asamblea para definir al candidato a la presidencia municipal de La Piedad, misma que, como ya todos sabemos, dio como vencedor a Alejandro Espinoza.

Hasta ahí todo iba más o menos bien, luego vino lo que muchos ya presentían: el berrinche de Erick Ramírez, quien se dedicó a usar la red de contactos que tiene con empresarios locales por ser presidente de la Canaco para enviar mensajes desprestigiando a los representantes de su partido y a su oponente.

De igual manera corrió a buscar consuelo en los brazos de los priistas, lo mismo que lloró en el hombro de Gabriel Bernal y hasta intentó verse con Jonathan Báñales en una cita que no se concretó, luego, cuando nadie le dio lo que buscaba regresó al nido a decir “yo soy un hombre de principios y valores, 100 por ciento cabal y aquí estoy para lo que se ofrezca” (O lo que te ofrezcan, se escuchó una voz entre el silencio).

 

Dicen las malas lenguas que la situación que se vive en el Hospital Regional de La Piedad es sumamente preocupante, son muchas las personas que han tenido necesidad de requerir los servicios de urgencia del nosocomio, solo para darse cuenta de que no existe ni un solo frasco de medicina, no hay sueros, materiales de curación, nada.

Llama poderosamente la atención el silencio del director, Enrique Pérez Castellanos, quien se cruza de brazos y se hace el desentendido ante los múltiples reclamos del personal médico y de enfermería. Personalmente, me ha tocado presenciar lastimosas escenas en la mitad de la noche, donde personas de escasos recursos se quedan sin atención por no traer dinero para comprar siquiera un medicamento de tipo genérico.

Loable es la labor de grupos altruistas que acuden a llevar alimentos, algunos víveres y materiales de curación y/o medicamentos. También estoy seguro que ninguno de los integrantes de la Comisión de Salud en el Ayuntamiento de La Piedad, ha volteado a ver qué se puede hacer al respecto. Al fin, ellos tienen para pagar un hospital privado de primer nivel.

 

Dicen las malas lenguas que ahora que ya están definidas las candidaturas de los cinco que aspiran a ocupar la presidencia municipal de La Piedad, existe un marcado interés de muchos sectores por conocer quienes integran las planillas propuestas para formar parte del próximo Ayuntamiento.

El único que, en ese sentido, tiene definido este asunto es Gabriel Bernal, quien desde hace un par de meses hizo pública su lista de personajes que van con él en la sindicatura y regidurías. De lo que sucede con el resto son meras especulaciones y en algunos casos, las negociaciones están en curso.

Sin embargo, se puede adelantar que, por ejemplo, en la planilla del Inge Estrada se ha buscado incluir a integrantes de la sociedad civil, pero algunos empresarios del ramo de la construcción ya han dicho no a la invitación, pero quienes sí están más ilusionados que cualquier chamaco en 4 de enero, son precisamente los miembros de la chiquillada priista como Antonio Ibarra Ramírez, José Ramón Maya Ibarra y hasta Enrique Mijaíl Valdez Bello.

El deseo de la familia Ibarra por tener a otro de sus integrantes en el cabildo piedadense es obstinado, sin embargo, para los grupos de la iniciativa privada que toman decisiones en el PRI eso no sería, para nada bien visto, por lo que se abre la posibilidad para que llegue en esa posición David Hernández Mora, quien ha logrado incrementar la recaudación de impuestos municipales de buena manera.

En los otros frentes, por ejemplo, en la alianza “Juntos Haremos Historia”, lo único seguro hasta el momento es la inclusión de Melba Albavera Padilla en la sindicatura, haciendo mancuerna con Ramón Maya; los dirigentes de Morena, Partido del Trabajo y Encuentro Social no han logrado siquiera un dialogo.

En el caso del Frente (que ni es amplio ni es democrático) Alejandro Espinoza solo espera que las dirigencias de los distintos organismos que conforman este trabuco se pongan de acuerdo y definan una especie de crucigrama al que solo hay que ponerle nombres y apellidos, pero con algunas condicionantes que pudieran resultar complicadas, como la imposición de llevar en una regiduría a Sofía Hernández; aún sigue en pie el pleito subterráneo entre los liderazgos (juar, juar, juar) que representan Raúl Hernández, Eduardo Torres y Cuauhtémoc Reyes. Los tres piden, para su gente, la sindicatura, dos regidurías, tres direcciones y hasta el derecho de un palco familiar con palomitas y refrescos en el palacio municipal cada que haya alguna ceremonia importante en la plaza principal, además de boletos para bailes gruperos, juegos de futbol, encuentros de matatena, funciones de lucha libre y hasta pleitos de borrachos que pudieran efectuarse en los próximos tres años.

No estoy inventando, de verdad, en ese tono están las exigencias a cambio de los tres votos que traen consigo.

 

Dicen las malas lenguas que en el caso de las diputaciones locales, Hugo Anaya Ávila es el abanderado del Frente Amplio y de él podemos decir que su llegada a la candidatura se dio sin complicaciones, a pesar de que al principio había una larga lista de perredistas con la misma pretensión, pero se han disciplinado y sumado al proyecto, tal como ha sucedido con Ángel Macías (que seguramente será nuevamente candidato a la presidencia de Ixtlán), Juan Luis Contreras Calderón (quien busca recuperar la alcaldía de Churíntzio), el propio Lalo Torres (que se suma al proyecto de La Piedad), de la misma manera en que lo hará Jesús Infante Ayala, en Ecuandureo y Oscar Eduardo Miranda en Yurécuaro.

En el caso del PRI, la última noticia que tuvimos fue que Alicia Ojeda Pérez es la virtual candidata, pero el nombramiento no ha sido oficializado aún. Y es que, siguen los jaloneos al interior del tricolor y mientras la militancia de Zináparo, Churíntzio, Ecuandureo y Yurécuaro se dice comprometida con ella, en La Piedad las cosas son distintas, al grado que ya el líder sindical Ricardo García ha revelado a sus allegados que apoyará a Hugo Anaya, como también lo harán las diferentes fuerzas priistas.

En el caso de la alianza “Juntos Haremos Historia”, el profesor Albavera, dueño de Morena, está organizando una encuesta para definir si el abanderado es el maestro Miguel Orozco o el abogado perredista Esteban Ramírez; mientras que los liderazgos estatales insisten en colocar en esa posición a Alfonso Rico Curiel, oriundo de Tanhuato.

Hay que esperar.

 

Dicen las malas lenguas que desde que inició el presente año, la mayoría de los regidores que integran el Ayuntamiento de La Piedad se han desentendido de sus obligaciones, dedicando la mayor parte de su tiempo a desarrollar, impulsar o participar en actividades de índole político en horarios de trabajo.

Solamente hay un pequeño grupo que está haciendo actividades y que por lo menos ya diseñaron un proyecto de reglamento para el ramo de la construcción, mismo que está siendo sometido al escrutinio de los colegios de arquitectos e ingenieros de la localidad, así como de otros organismos ciudadanos y entidades oficiales.

Deben recordar, Alicia Ojeda, Laura Elena Valadez, Ricardo Hernández, Alejandro Saldaña, Estefanía Espinoza, Crisanto Loeza, Sofía Hernández, Brenda Orozco, Ulises Caratachea, Iván Hidalgo, Yelitza Téllez y Raúl Hernández que su compromiso es con los ciudadanos y termina hasta el último día del mes de agosto. Si quieren participar en política, están en su derecho, pero no durante los horarios laborales ni con los recursos de los piedadenses.

Habrá unos más inmiscuidos que otros e incluso me puedo aventurar a decir que por lo menos uno de ellos está al margen de ésta acusación, pero lo que sí es necesario es que hagan valer eso que pregonan y se conviertan en verdaderos servidores del pueblo.

Ya sé que es mucho pedir, pero algo tenemos que hacer.

 

Dicen las malas lenguas que a media semana un nuevo caso de abandono, miseria, desamparo y hasta negligencia salió a la luz pública. Resulta que los paramédicos de Protección Civil fueron notificados de que una persona había sufrido una caída sobre la salida a Guadalajara, en las inmediaciones de una empresa dedicada a la elaboración de productos metálicos, cerca de la comunidad del Ojo de Agua.

Al llegar, se percataron de la existencia de un hombre de edad avanzada que vivía prácticamente a la intemperie, protegiéndose solo con algunas ramas y unos pedazos de cartón, en deplorables condiciones de salud por una fractura sufrida hace aproximadamente 8 años que jamás le fue atendida.

Los vecinos le prestaron un poco de ayuda y se le proporcionó algo de alimento, pero no hay, hasta el momento una instancia oficial que se esté haciendo cargo de su atención.

Este caso no es el primero que ocurre y lo más lamentable es que las corporaciones de emergencia tengan que averiguárselas para resolver hacia donde pueden canalizar este tipo de pacientes, ya que no son recibidos en el Hospital Regional y los encargados del albergue municipal jamás están localizables.

También en días pasados, una ambulancia local y cuatro paramédicos estuvieron toda la madrugada en la vía pública con una mujer que había sido violentada por su marido y a la cual se le cerraron todas las puertas de dependencias que pudieran prestarle ayuda.

Es evidente que la directora del DIF, Carmen Judith Cabrera Saldaña; la coordinadora del Instituto de la Mujer, Karla Paulina Heredia Pimentel; el director de Desarrollo Social, Gustavo Andrés Mares; el síndico municipal, Nicolás Hermosillo; el Secretario del Ayuntamiento, Daniel Vázquez Zavala y los doce regidores nada están haciendo por proteger a los sectores vulnerables del municipio.

¿Seis adultos muertos por inanición durante esta administración no son suficientes para cambiar algo en las políticas públicas?

 

Dicen las malas lenguas que son muchas las quejas de los ciudadanos sobre el actuar de los mandos policiacos que operan en la localidad, pues resulta que acaparan la mayor parte del personal efectivo para su custodia. Las personas transitan por las calles y se encuentran con grandes cantidades de patrullas bloqueando vialidades, con hombres encapuchados en las esquinas y luces de emergencia encendidas. La gente se altera y supone que algo grave sucede, pero resulta que los uniformados están cuidando a una mujer, vestida de civil, comiendo tacos o a un superior resolviendo asuntos particulares.

Cada semana, en una universidad de la localidad, los estudiantes son intimidados por más de una decena de policías que ingresan armados con rifles de asalto a la cafetería donde convive la comunidad estudiantil y del magisterio, todo para “cuidar” la integridad de uno de los directivos de la corporación que cursa una carrera.

En la última reunión con los integrantes de la Mesa de Seguridad, los funcionarios estatales allegados a la Secretaría de Seguridad Pública, recibieron la misma queja, ya que son más de 35 elementos los que se destinan diariamente para proteger a jefes policiacos que aquí operan.

En la más reciente visita que realizó el Gobernador Silvano Aureoles Conejo, varios reporteros locales hicieron cuestionamientos sobre los operativos que se implementan para cuidar al mandatario estatal y a sus allegados en cada gira por esta zona, dejando desprotegidos a los municipios de la región.

El secretario de Seguridad, Juan Bernardo Corona, atajó la pregunta y solo pudo decir a su favor que habían cambiado de estrategia y que ahora traían sus propios elementos, para no distraer a los locales. Al caso es lo mismo.

¿Y al resto de los ciudadanos quien los cuida?