Inicio El Terruño LA PEREGRINACIÓN A SAN JUAN, TRADICIÓN DE MÁS DE 300 AÑOS

LA PEREGRINACIÓN A SAN JUAN, TRADICIÓN DE MÁS DE 300 AÑOS

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San Juan de los Lagos, Jal.-Con los pies ampollados, rozaduras en la entrepierna, la boca seca, la piel irritada por el clima extremo y los ojos rojos, llegan cada año a su destino: el altar de la Virgen de San Juan de Los Lagos.

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Por cumplir una “manda”, para solicitar un “favor especial”, por costumbre o hasta por tradición familiar, se calcula que 30 mil peregrinos originarios de los municipios del norte de Michoacán realizan largas caminatas de hasta cuatro días para visitar a la pequeña imagen de la Virgen María en su advocación de La Candelaria, considerada milagrosa y venerada en la ciudad de San Juan de los Lagos, en el estado de Jalisco, de la cual es patrona.

Ahí, en la ciudad enclavada en la región de “Los Altos de Jalisco”, los michoacanos se pierden entre la multitud de “sanjuaneros” que van llegando de todos los rincones de México, e incluso de varios países de América Latina.

No por nada, “La Virgen de San Juan de los Lagos” es la segunda más visitada en México después de la Virgen de Guadalupe en el Cerro del Tepeyac.

“La primer vez que yo vine fue en el año de 1962, acababa de morir mi hijo Ramón. Abraham, el mayor tenía 12 años y desde entonces no ha dejado de venir, ahora lleva a su mujer y también van mis otros hijos con su familia.  Ya somos cuatro generaciones de Villalobos sanjuaneros”, dice la señora Socorro Velázquez, quien este año ya no pudo hacer el recorrido por cuestiones de salud.

En sus ultimos viajes, ella alcanzaba a sus peregrinos en el sitio de “cocinas”, un potrero ubicado entre San Juan de los Lagos, Arandas y San Julián, donde los sanjuaneros descansan antes de la última jornada. De ahí al templo ya son solamente tres horas caminando, pero también las más difíciles.

En ese tramo, las ampollas sangran, las piernas se entumen, se acalambran los músculos. “Es donde hay que sacar el fuá”, dice Juan Campos, con 48 años como sanjuanero.

Es la fuerza de voluntad, la fe, las ganas de llegar y cumplirle a la Virgen con lo prometido lo que mueve a todos esos hombres, mujeres y niños que se exponen a temperaturas que van desde 1 hasta los 35 grados centígrados.

Muchos duermen a la intemperie, cubriéndose con cobijas y resguardándose de los helados vientos de la madrugada en recovecos o paredes de casas abandonadas. Otros, tienen la posibilidad de comprar casas de campaña y las utilizan para dormir, luego las doblan y siguen su camino al día siguiente.

A lo largo del camino, los habitantes de las comunidades rurales aprovechan para instalar improvisados puestos donde venden comida, “canelas calientitas”, agua, refrescos, café “con piquete” y maicena. “Esa se utiliza para cuando uno se roza en la entrepierna”, refiere Gerardo Magaña, quien camina acompañado de su vaso térmico con “piquete” y un poco de café.

NO SE LLAMA JUANITA, ES CANDELARIA

Usualmente, también es llamada con el nombre de Sanjuanita o Santa Juanita de los Lagos, la gente la identifica como “Virgen de San Juan”, pocos saben que en realidad es la virgen María en su advocación de Purísima Concepción, aunque otros refieren que se trata de la Virgen de la Candelaria.

 

El pueblo de San Juan de los Lagos, según los historiadores era llamado Mezquititlan o lugar de mezquites, donde por el año de 1600 cuando comenzaban los procesos de evangelización se comenzó a honrar a San Juan Bautista,  muy cercano a Lagos de Moreno, en 1663 se le comenzó a llamar San Juan de los Lagos como hasta ahora.

Según datos oficiales, Fray Miguel de Bolonia llegó a dicho poblado con una imagen de La Limpia Concepción, por lo que los indígenas de aquella época comenzaron a adorar a la “virgencita”, olvidándose por completo de San Juan Bautista.

El primer milagro, según la leyenda, ocurrió cuando una familia de cirqueros que se dirigían a la ciudad de Guadalajara  llegó a descansar a esta región, trayendo con ellos varios espectáculos, entre ellos, el de una niña que brincaba en un trapecio sobre una cama con dagas, en un acto, la niña no equilibra bien y cae sobre la misma provocándole la muerte inmediata.

Poco antes del entierro de la niña, una indígena llamada Ana Lucia, esposa de Pedro Andrés, la cual se encargaba de cuidar la pequeña capilla, al ver el dolor de los padres de la niña pide llevar a una pequeña imagen, llamada “La Cihualpilli”, que significa La Gran Señora, diciendo que era muy milagrosa; ya que en ocasiones la imagen cambiaba de lugar, de la sacristía al altar y en el transcurso de la noche cambiaba de lugar en repetidas ocasiones, y la colocó en el pecho de la niña quien con este hecho volvió a la vida.

Inmediatamente se corrió la voz de que había una virgen en San Juan de los Lagos que hacia milagros. Desde entonces, el pueblo mexicano acude desde distintos lugares a visitar a la “Virgen de San Juan de los Lagos”, cuya imagen mide 33.5 centímetros, y pesa 321.9 gramos. Está elaborada en pasta de caña de maíz por artesanos de la región de Pátzcuaro, Michoacán.

Debido a su manufactura, el tiempo del que se remonta su devoción, y la autoría de la imagen, se considera hermana de las otras imágenes jaliscienses de la Virgen de Zapopan y Virgen de Talpa.

LA MÁS MILAGROSA

Son incontables las historias de la gente acerca de los milagros que han recibido de la Virgen de San Juan de los Lagos. Por eso las mandas, algunas veces sumamente complejas.

Algunas mujeres llevan cargando a sus hijos, algunos de ellos ya de 10 años, cuyo peso alcanza los 25 kilogramos. “Lo que sucede es que en alguna ocasión, los niños enfermaron y ellas pidieron que la Virgen les devolviera la salud ofreciendo llevarlos en brazos hasta el altar. Y pos hay que cumplir”, señala María Domínguez Sánchez, católica de toda su vida.

De igual manera, hay leyendas de personas que, habiendo recibido algún favor de la Virgen, se han negado a cumplir con lo que prometieron.

“A la mitad del camino se cansaron y blasfemaron, e inmediatamente se convirtieron en piedra. Ahora, todos los peregrinos que pasan por ese lugar tienen que empujar la roca hasta que un día esta llegue hasta el tempo, entonces la mujer retomará su cuerpo humano”, señala la leyenda.

PARA CONSIDERAR:

  • Hasta 4 días dura la caminata desde La Piedad hasta San Juan
  • La fiesta principal en honor a la virgen es el 2 de febrero, dia de La Candelaria
  • Algunos peregrinos se adelantan una semana para evitar las aglomeraciones masivas que se registran en San Juan
  • Se calcula que más de 1 millón de fieles visita a la virgen durante 10 días
  • La tradición de ir caminando hasta San Juan, data de 1682
  • La imagen fue labrada en pasta de caña de maíz por artesanos de Pátzcuaro

 

 

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