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LA LEYENDA DEL PADRE SIN CABEZA

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La Piedad, Mich.- El templo de la Purísima  Concepción es un lugar plagado de mitos y leyendas, un centro de atención en cuanto a lo que se refiere, pues en su tradición se cuentan numerosas leyendas que entorno de la antigua construcción se narran, y una de estas es la que se refiere a los hechos donde intervienen un espectro que se le ha dado por llamar “El Padre Sin Cabeza”.

La descripción que de este ser de otro mundo se hace va ligada  íntimamente con el miedo que causa la desconocido y con el horror que es capaz de surgir cuando el ser humano común  se encuentra con un ser de pesadilla.

Mucho ha sido lo que del “Padre sin Cabeza” se ha hablado y de él se comenta que: es un espanto, un hombre a juzgar por su apariencia corporal que va ataviado con las ropas sacras que utiliza un  ministro  de la iglesia cuando a efecto lleva un santo oficio, una misa; más sin embargo aquel personaje carece de cabeza, aspecto inaudito que nos narra la leyenda, pero que nos da el nombre lógico que se le ha aplicado.

Hay quienes narran, explicando el hecho, que todo se debió a un fatal e inesperado accidente, que fue el culpable del siniestro. Encontrábase un sacerdote en el campanario, dispuesto a tocar las campanas, cuando de pronto una de ellas se desprendió del sitio de donde pendía, fue directa a su persona, cercándole la cabeza y desde entonces ha habido gente, piedadense, que relatan haber visto al padre sin cabeza.

Algunos refieren tales encuentros precisando haberle visto en el magnífico templo de la Purísima Concepción, tomando los matices de una aparición; otros más refieren que  inclusive ha sido visto en escenas propias del oficio sagrado, colocado en el altar y con las misma ropas sacras puestas en su decapitado cuerpo.

Pero también hay quienes aseguran que el “Padre sin Cabeza”, no solo aparece en el templo de la Purísima, pues también ha sido visto en Santuarios dedicado al culto de la virgen de Guadalupe de las ciudades vecinas, como el templo que se encuentra por la que es hoy día la calle de Belisario Domínguez de La Piedad.

De la presencia del “Padre sin cabeza” en este recinto piedadense existe constancia pues así lo refieren algunos testigos, quienes justifican las apariciones dando la misma explicación que la que se refiere cuando se aparece el espectro en el templo de la Purísima Concepción.

Sea cual sea el lugar de la manifestación que nos dice la leyenda, quienes pasan por las noches y por el frente de alguno de los dos templos en cuestión, no deja de voltear curioso hacia la edificación, temiendo de un momento a otro ver entre las sombras nocturnas al “Padre sin Cabeza”.

Texto: Fernando Tejeda Alvarado