Inicio El Terruño La Buena Huerta, donde nació nuestra fe

La Buena Huerta, donde nació nuestra fe

0
0

El sitio es una reserva natural ecológica y al mismo tiempo un centro ceremonial de gran importancia para la región de Yurécuaro y La Piedad.

Situado en los límites del estado de Jalisco y rodeado de montañas decoradas en azul por los millones de plantas de agave tequilero, el parque jardín de La Buena Huerta es visitado por miles de personas que emprenden peregrinaciones de hasta 40 kilómetros a pie o en bicicleta.

Fue ahí donde el 24 de diciembre de 1687 en un tronco de tepame fue encontrada en La Buena Huerta, municipio de Yurécuaro, la imagen del Señor de La Piedad, según lo relatado en la obra literaria “El Fénix del Amor”.

Relata la leyenda que dos hombres, Juan de Aparicio Segura y Juan de la Cruz, encontraron en un leño de tepame la imagen de un Señor Crucificado, después de quitarle la corteza, con la única diferencia de que traía la barba pegada al pecho.

A los pocos días, pasaron tres indios del oriente, quienes eran escultores que buscaban imágenes que componer, ellos dieron encarnación al crucifijo y lo pusieron en una cruz, dándole la imagen que actualmente tiene, desapareciendo misteriosamente al terminar su labor. Se cree que se trata de los Tres Reyes Magos.

Posterior al milagroso hallazgo, se buscó nombre a la imagen y echaron en rifa varios títulos, y tres veces seguidas salió el Señor de La Piedad. Pusieron entonces en la ermita de ese pueblo al Santo Cristo de Aramutarillo y le formaron cofradía para su culto. “El bulto” sacado del tronco del tepame, tomó la forma y figura de una perfecta imagen de Jesucristo.

Este lugar se sitúa a la entrada de la cabecera municipal de Yurécuaro y se puede llegar fácilmente e ingresar de manera gratuita, donde las personas suelen llevar su propia comida, siendo la tradición degustar de ricas tortas de lomo, tacos de frijol o papa con chorizo, además de las tradicionales carnitas piedadenses.

FECHAS IMPORTANTES PARA TOMAR EN CUENTA
• El 24 de diciembre de 1687 en un tronco de tepame fue encontrada en La Buena Huerta, municipio de Yurécuaro, la imagen del Señor de La Piedad.
• El 22 de enero de 1748, por órdenes de Fernando VI, rey de España el Arzobispo de Valladolid Sr. D. Martín de Elizacoechea erigió la parroquia de La Piedad, logrando su autonomía de Tlazazalca donde estaba la sede de la Misión Franciscana del occidente.
• A mediados de mayo de 1748, llegaba al pueblo de La Piedad el joven sacerdote de 33 años de edad, bachiller Don Agustín Francisco Esquivel y Vargas, criollo originario de Salvatierra.
• El 19 de mayo de 1748 Don Agustín Francisco Esquivel y Vargas, toma posesión como Cura de la recién nombrada parroquia de este pueblo.
• La construcción de la actual Parroquia de La Piedad se comenzó en 1741.
• En el mes de febrero de 1751, recibe el título de Doctor en la Real y Pontificia Universidad de México, siendo el primer vecino de La Piedad en recibir un título universitario.
• El Jueves Santo 25 de marzo de 1750 fue bendecida y estrenada la nueva parroquia cuya construcción se había iniciado en 1741.
• Es en abril de 1752 cuando llega el Santo Cristo de la Piedad a estos santos altares que hoy contemplamos.
• El 19 de septiembre de 1741, fue nombrado Cura de La Piedad, Don José Antonio Gallaga, tío de Don Miguel Hidalgo y Costilla, quien lo visitaba en sus vacaciones cuando estudiaba en el Seminario de Morelia.
• En 1797 es nombrado Cura de La Piedad el Bachiller D. José Antonio Macías, quien se sumaría a D. Miguel Hidalgo y Costilla en su lucha por la Independencia, causa que apoyara con hombres, armas y dinero.
• El 26 de abril de 1821, Don Agustín de Iturbide Jefe del Ejército Trigarante, se apeó de su caballo y seguido de su gente entró en la Parroquia de La Piedad, para visitar a su Santísimo Cristo, a su paso hacía Yurécuaro.
• El 1 de abril de 1832, el Señor Cura de esta Parroquia, Don José María Cavadas, comienza la construcción del puente que lleva su nombre y que se termina en noviembre de 1833.
• En 1864, el Archiduque Maximiliano de Habsburgo visitó La Piedad para participar en una misa de Te Deum.