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¿HABÍAS SACADO CUENTAS DE LO QUE PAGAS AHORA POR LA GASOLINA?

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En diversas gasolineras de la localidad, el precio de la gasolina Premium ha alcanzado ya la cifra histórica de los 20 pesos, lo que representa también un incremento en los gastos de operación de todos los sectores productivos.

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El 1 de enero de éste año 2018, el precio de la gasolina Premium se vendió (en promedio) a 18.43 pesos por litro; la gasolina magna en 16.75 pesos y el diésel en 17.70.

De acuerdo con la Comisión Reguladora de Energía, el precio publicado por los distribuidores de La Piedad al día 6 de mayo es de 18.73 pesos la gasolina magna (ha aumentado 1.98 pesos); la Premium cuesta 20.07 pesos (1.64 pesos de aumento), mientras que el diésel tiene un valor comercial de 19.70 (dos pesos más de lo que costaba el primer día del año).

El problema viene cuando estas cantidades se multiplican por el número de litros que consumen en promedio los ciudadanos que utilizan su vehículo para ir a trabajar, llevar a los hijos a la escuela, realizar compras y esparcimiento con la familia (sin salir de la ciudad).

Al realizar un sondeo entre profesionistas, comerciantes, microempresarios y empleados, el gasto promedio de combustible de un automóvil compacto, de 4 cilindros, en condiciones regulares es de 35 litros por semana, que al mes significa un consumo de 140 litros cerrando cifras. Ni siquiera estamos considerando llenar el tanque.

La operación entonces es sencilla: el 1 enero de 2018 cada automovilista pagaba por 140 litros de gasolina magna un total de $2,345.00 y al día de hoy, por la misma cantidad de combustible, desembolsa $2,622.20; es decir que ahora gasta $277.20 pesos más por el mismo producto.

En el caso de quienes utilizan Premium, el 1 de enero de 2018 se pagaban $2,580.20 por 140 litros de combustible y ahora esa misma cantidad tiene un valor de $2,809.80; el dueño del vehículo paga entonces $229.60 pesos más.

Esto, en el caso de los ciudadanos comunes, pero los vehículos utilizados en alguna actividad empresarial tienen consumos más altos de combustible y esto representa un incremento notable en los gastos de operación que merman las utilidades de los negocios, situación que tiene sólo una solución: el aumento de precios de mercancías, bienes y servicios.